Obama y el futuro color marrón

29 enero, 2010

El día de ayer Obama hizo el discurso anual llamado “State of the Union”. Este discurso lleva aquel nombre puesto que los presidentes estadounidenses – desde George Washington – informan sobre “el estado de la unión estadounidense”, en base a los objetivos que el país se plantea, los problemas a superar, y la agenda que el presidente busca defender durante el año.

Entre otras cosas, Obama habló sobre la disminución de impuestos, impulsar la tecnología con conciencia ambiental, la lucha contra el terror (haciendo énfasis en el intento de atentado del 25 de diciembre) y sobre la tasa de desempleo actual. Hizo también énfasis en que actualmente el reto mayor era resolver los problemas del desempleo, por lo que la reforma de salud que él tanto había defendido, pasaba a segundo plano. Esta afirmación hizo que toda la cámara (representantes y senadores) se pusiera de pie a aplaudir al presidente, algo que por lo general no es frecuente – Lo normal es que solamente los representantes y senadores del partido del presidente aplaudan a rabiar, mientras que los opositores se mantienen en su asiento, por supuestas discrepancias con la agenda del presidente.

Pero, ¿a qué se debe este cambio de rumbo en las prioridades del Poder Ejecutivo estadounidense? El Partido Demócrata sufrió un inesperado revés la semana pasada, debido a que perdieron un escaño de la cámara de senadores en las elecciones que se dieron en el estado de Massachusetts. Estas elecciones se dieron a raiz de la muerte de Edward “Ted” Kennedy, el último Kennedy vivo del clan originario.

Hasta la muerte de Kennedy, los demócratas contaban con mayoría absoluta en ambas cámaras – la de representantes (o diputados) y senadores. Al morir Kennedy, este es reemplazado interinamente por Paul Kirk. El reemplazo interino de Kirk tuvo un tufillo politiquero, en el que estuvieron involucrados varios demócratas. (La historia la pueden leer aquí). En última instancia, se determinó que a los meses del fallecimiento o la declaración de incapacidad de determinado senador se procedería a una elección especial en el estado al que perteneciera aquel senador.

Hasta ahí todo bien. Pero, en la coyuntura actual se vienen debatiendo temas muy controversiales y picantes, como la tantas veces mentada reforma de salud. Al forzar la entrada de Kirk, intentaron mantener el equilibrio en la bancada demócrata, y así fue por un tiempo, hasta que la semana pasada un hombre de mediana edad, abogado de profesión, dio el batacazo que significaría la noche para los demócratas.

¿De qué hombre hablo? Pues de Scott Brown.

Scott Brown es un político republicano y senador estatal de Massachusetts que empezó en desventaja frente a la candidata demócrata Martha Coakley, quien hasta el momento es la fiscal general del estado. Massachusetts se convirtió en una suerte de Vietnam para las dos potencias políticas, puesto que ese escaño en disputa significaría el triunfo o fracaso de las leyes que los demócratas querían pasar. Ambos partidos y sus respectivos inversores pusieron millonadas de plata en las campañas de ambos candidatos. Coackley contó con el apoyo de líderes demócratas como Bill Clinton y el presidente Barack Obama, quienes estuvieron en Boston el fin de semana previo a las elecciones. También postuló Joe Kennedy, un candidato independiente que obtuvo un porcentaje mínimo, y que no lleva ningún parentesco con el clan Kennedy.

Brown, un hombre nuevo en la arena política nacional, y montado en una típica camioneta pickup GMC - cual Fujimori en tractor – venció a la que muchos veían como futura senadora de Estados Unidos por Massachusetts. Incluso algunos demócratas se burlaron de Brown en la camioneta (cómo me recuerda esto a Fuji). A Obama se le quemó la comida, y con esto, muchas de las posibilidades que tiene de pasar la reforma de salud.

Brown, quien asistió a mi universidad, pasó a ser un hombre famoso a nivel nacional, y al que muchos comparan con Barack Obama, en la medida que de un momento a otro ha saltado a la esfera política más importante, y por su juventud. Muchos lo han llamado el “Obama de los republicanos”, y ahora está en él hacer una buena labor en el senado si desea tener aspiraciones mayores en el futuro. También tiene como punto a su favor la autoridad moral de haber sido el senador que ha inclinado la balanza a favor de los republicanos, quitándole la mayoría absoluta a los demócratas en el senado.

Obama fue un caballero al negar que intentaría pasar la reforma de salud antes que Brown juramentara como senador, puesto que hasta el día que Brown juramente, Kirk seguiría siendo senador por Massachusetts. No obstante, este cambio de rumbo en la agenda política estadounidense deja unas reflexiones finales:

1. El panorama político ha cambiado en el transcurso de un año. Ha sido un año difícil para Obama, con dos guerras, desempleo, crisis financiera y un déficit interno creciente. Obama ha tenido que abrir los ojos y toparse con la triste realidad, de que no todo se resuelve con buena voluntad.

2. Hace un año Massachusetts llevó a dos demócratas al senado (Kerry y Kennedy). Este año hemos visto que, los mismos que votaron por Kennedy, ahora votaron por un republicano, el primero en 30 años aproximadamente. Esto da a entender que existe un cambio de opinión con respecto a la agenda que Obama lleva, y por qué no, que ha habido un bajón de popularidad.

3. El clan Kennedy pasó a mejor vida, y esto es algo que apena a muchos, incluyéndome. Mal que bien, los tres hermanos cambiaron la historia del país, y Ted fue un luchador de los derechos de los trabajadores. Es penoso que, luego de él personalmente haber luchado tanto tiempo por la reforma de salud, esta se le esté yendo de las manos a su partido por su misma muerte.

4. El partido de gobierno tendrá que cambiar sus prioridades – como dijo ayer Obama – y buscar consenso ahora que serán una mayoría, pero ya no absoluta. Obama, lamentablemente, ha perdido piso ya que él vendió a muchos la idea del cambio y de la esperanza, pero, vistas las circunstancias del mundo real, se le ha complicado la situación.

Finalmente, Brown tiene los ojos del país puesto sobre él, ojalá, dentro de todo, sea positivo su nombramiento.

PD.  Acá en mi universidad se habló mucho, puesto que Brown es exalumno de la Escuela de Leyes. Su hija, Ayla Brown, era la más conocida de su familia hasta el nombramiento de su padre, puesto que quedó semifinalista en la quinta temporada de American Idol, y es basketbolista de la selección de mi universidad – también es alumna de mi universidad.

PD2. Scott Brown tiene una foto calato de 1980, cuando fue nombrado el “estudiante más sexy de Estados Unidos” por la revista Cosmopolitan. Si quieren verla entren aquí, sapazos.


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