¿Chino de Risa?

9 Septiembre, 2008

La verdad, no sé si el Chino esté ahorita sonriendo o llorando. Como seguramente ya leyeron en las noticias, Kenya Fujimori había sido diagnosticado con un tumor en el páncreas el pasado miércoles. El día de ayer, Keiko salió a decir que no era más que un tumor benigno, de entre 1 y 2 centímetros, y que para “suerte” de todos, teníamos Chino para rato.

Intenté hacer un análisis sesudo de lo que podría significar el tener al Chino “para rato”. Intenté meterme en la mente de la congresista que gana sueldo de congresista activa pero se la pasa estudiando en el extranjero una maestría en una de las Universidades más prestigiosas de este lado del continente. Intenté leer algún mensaje entre líneas sobre lo que dijo nuestra más votada congresista del 2006. ¿Era acaso lo que dijo una advertencia? Pues, la verdad no lo sé. 

Pero de algo sí estoy seguro. El Chino está hace rato llamando a algunos chamanes – siendo muy conocida su afición por lo esotérico – para que le echen maldiciones y pueda así – producto de alguna enfermedad – entorpecer el juicio que ya casi un año lleva de iniciado. Primero la leucoplasia y ahora el tumor del páncreas, así el Chino empezó, de un momento a otro, a tener achaques los cuales nunca sufrió durante su prolongada estadía en el país del Sol Naciente o en el de los vecinos del sur. Chino, “amigo” mío, deja al Huachano en paz, por favor.

En fin, dejándonos de bromas, que dentro de una teoría de la conspiración pueden ser verdad, el Chino está esperando hace rato que algún hecho extra-judicial lo haga cambiar la sede de la DIROES por un espacio más cómodo y libre dónde vivir.

Era muy fácil imaginarse a Keiko pidiéndole al Sr. Litio – muy amigo de bloggers chismosos como yo – el indulto para su abnegado, incansable y japonés padre. Kenyi ya se imaginaba a su “api” fuera de prisión, posiblemente buscando algún tipo de protagonismo político y dedicando el resto de sus días a proclamarse mártir de la lucha contra el terrorismo, haciéndole la camita perfecta a su carnuda hija. En otro caso, si este indulto no se daba, lo más probable hubiera sido que, debido a la operación y el proceso de tratamiento al que hubiera tenido que ser sometido, el juicio hubiera regresado a fojas cero, debido a que el tiempo tomado para el mencionado tratamiento hubiera sobrepasado el límite de tiempo permitido por la Sala Penal.

Desde aquí nos alegramos que el Ing. Kenya esté en buen estado de salud y que pueda continuar con buenos años de vida. Pero lo que hizo y no hizo, se juzgue primero en este mundo antes que en el otro. Esperamos el resultado de su sentencia, ingeniero. Ya falta poquito.

Postdata: Acá les dejo el sketch que hicieron Carlos Álvarez y Jorge Benavides de la “Confrontación del Siglo” entre el Chino y Vladi, es genial. Lo mejor es el Gordo Cassaretto como Máximo San Román y la imitación del comercial de Zenda.

Postdata 2: No dejen de ver este vídeo: Alan declara a los bloggers chismosos… No seas picón pues, Alancito.