Todos podemos hacer el cambio

25 Septiembre, 2009

20070510004837-nino-oyaitamtaboEl pasado julio, estaba revisando mi correo electrónico. Era una tarde típica, gris y sin gracia, hasta que una amiga con la que hacía tiempo no conversaba, me saludó.

La cuestión es que mi amiga me comenta sobre unos “focus groups” que una novel ONG estaba haciendo. ¿A quiénes buscaban? A jóvenes que realmente sintieran un compromiso para con nuestro país. Me causó sorpresa pero también mucha simpatía su invitación. Acepté y me dirigí hacia la reunión.

Es ahí donde conozco a Álvaro Henzler, Gonzalo Pérez Paredes y otros chicos y chicas que estaban empezando un proyecto radical y difícil, pero posible y esperanzador: Enseña Perú.

¿Qué es lo que quieren hacer? Llevar a los mejores elementos recién egresados de las universidades de nuestro país a los colegios en las zonas más vulnerables de nuestro país. Obviamente, es un proyecto complicado, puesto que se enfrenta al SUTEP, a las leyes que prohíben enseñar a personas sin título de profesor, entre otras trabas. Pero la reacción de jóvenes chicos y chicas, postulando y enrolándose en este proyecto ha superado todas las expectativas.

Este proyecto busca un objetivo similar al que las ONG’s “Teach For America”, “Teach For India”, entre otras, que ya están haciendo lo mismo en EE.UU. y la India. Al buscar posicionar a los jóvenes buscan darle dinamismo al sector educativo, con chicos y chicas de probado liderazgo y que acepten el reto de enfrentarse a niños y niñas con necesidad de aprender. El impacto es directo, y se afecta la realidad individual de cada uno de ellos.

Enseña Perú busca colocar 50 chicos y chicas en colegios de zonas vulnerables de Lima, y la verdad es que lo creo posible. Aún están resolviendo muchos problemas y trabas, pero el apoyo juvenil y las intenciones de lograr algo son grandes frente a las dificultades.

Otras organizaciones juveniles buscan también lograr un cambio estructural en el país, cada una con distintos enfoques. Tenemos a Minkando, Coherencia, Convergencia, Un Techo Para mi País – Perú, Gestiona Perú, entre otras.  Lo bueno es que los jóvenes estamos despertando, y queremos hacer el futuro con nuestras propias manos. Eso demuestra la energía y el espíritu proactivo y emprendedor que hemos adquirido.

Personalmente, estoy formando un equipo con un grupo de chicos y chicas capaces y comprometidos. ¿Su nombre?: Lulay. Como lo dice su significado en quechua, queremos construir nuevas realidades y trabajar hombro a hombro con aquellos que carecen de las oportunidades necesarias para lograrlo. Hoy por hoy trabajamos en el Zapallal, Puente Piedra, con una comunidad de 700 niños llamada “Comunidad Sagrada Familia”. Estamos en fase de estructuración, pero buscamos que los niños y los que estén por abandonar el albergue (mayores de 17 años) tengan y se auto generen espacios de trabajo. Así lograran proyectos de desarrollo y obtener una mejor educación.

Siendo una asociación interdisciplinaria, queremos dar énfasis al aprovechamiento de los talentos de cada uno de nosotros para un mismo fin: Que crezcamos como Perú.  Estudiantes de música, economía, cocina, derecho, ingeneria ambiental, todos podemos lograr lo mismo. Lulay busca congregar a todos estos talentos para llegar al mismo objetivo.

En fin, estas iniciativas demuestran que los jóvenes no nos quedamos dormidos. Pero sí necesitamos más acción y más fuerza. Si están interesados en participar en Enseña Perú, pueden entrar a la página web y postular para asumir el reto.

Si desean saber más de Lulay y de los planes que está formando, y quieres ser parte del cambio que esta “generación del 90″ está queriendo hacer, contáctame a mi e-mail, que se encuentra aquí.

¡Despertemos!

Aquí el spot promocional de EP.

Aquí una parte del programa “El Show de los Sueños” donde brindan apoyo a la “Comunidad Sagrada Familia”:


(Blog Action Day) Pobreza en la periferia estadounidense.

15 Octubre, 2008

Hoy es el “Blog Action Day”. El propósito de este día es generar discusión y conversación con respecto a un tema en específico. El año pasado no contaba con un blog activo y por ello no pude participar en el tema pasado, que fue con respecto al medio ambiente. Este año el tema es referente a la pobreza, y por eso tengo algo que compartir con ustedes de mi experiencia en el sur de Estados Unidos.

El pasado marzo tuve la oportunidad de viajar al sur de Texas. La ciudad es pequeña y queda a 15 minutos de la frontera con México. Y sí, yo sabía que había algo de pobreza en este país. Obviamente, pensaba que el estándar de pobreza de acá no iba a ser el mismo que el nuestro en Perú. Grande fue mi sorpresa cuando vi que la gente viviendo en la frontera tenía una pobreza que sobrepasaba lo que yo creía posible encontrar.

Cerquita a la frontera, encontramos casitas pegadas a las zonas en las que estas personas tratan de hacer labores agrícolas. Lo primero que pensé era que se trataba de ilegales habitando en esos espacios, pero rápidamente me dijeron que era todo lo contrario. Eran hispanos en cuanto a su “background” étnico, sí, pero eran ciudadanos estadounidenses con todos los derechos que cualquiera pudiera tener.

Vivían en espacios que, para el estándar gringo, se podría comparar con una especie de Pueblos Jóvenes. Acá a estos espacios se les llaman “Colonias” por la asociación de este poblado con gente de ascendencia mexicana. No eran casas de esteras ni algo similar, pero eran casas construidas con restos de otras casas que la gente recogía antes de esta ser destruida. Y por ahí, se encontraban tambien trozos de triplay usados para parchar partes de casas que son prácticamente inhabitables.

Eso me mostró el lado que nadie ve de la “Tierra de las Oportunidades”. En realidad, en EE.UU existe gente que carece de estas oportunidades, y que nadie quiere ver. Tal cual ocurre en Perú, es algo que no queremos mostrar al mundo, por razones obvias. El problema, creo yo, que encuentro en EE.UU y que posiblemente no tenemos en Perú, es que mucha gente no tiene idea de que eso existe. Es decir, en Perú, hasta los más frívolos y despegados de la realidad pueden aunque sea tener una leve idea de lo que es pobreza, puesto que esta es abundante y se encuentra en todo lado – sin eso significar que a la gente le importe, por si acaso. En cambio, aquí en EE.UU, uno tiene que salir de la ciudad y adentrarse en lugares lejanos a la realidad de uno para poder encontrar la pobreza “de verdad”, que es muy diferente a la pobreza urbana. Por esa dificultad, se hace complicado para el estadounidense promedio percatarse de esta realidad. Lo bueno es que sí existe gente comprometida a ayudar, y con respaldo del gobierno. En el Perú convivimos con la pobreza, es algo que no podemos pasar por alto. En cambio, en EE.UU, no es algo automático, pero sí mucho más fácil. Sin embargo, existen muchas organizaciones de servicio comunitario que proporcionan servicio voluntario para ayudar a esta gente necesitada. Algo muy bueno, dicho sea de paso.

De esa manera, existe una ONG llamada “Proyecto Azteca” que se encarga de proveer de casas construídas a bajo costo y que se venden a préstamo sin ningún interés y con muchas facilidades de pago, teniendo tiempo suficiente para pagar estas casas a lo largo de los años.

Así como “Proyecto Azteca”, otras organizaciones en el sur de Texas se encargan de proveer de asesoramiento legal, familiar y religioso a personas de la zona. Lo bueno de esto es que no son gente olvidada, y es algo que nosotros deberíamos acordarnos, teniendo en cuenta que en Perú tenemos la pobreza en nuestras narices y tendemos a ser tristemente ciegos en cuanto al problema. 

En fin, es algo que observar, puesto que nos demuestra que en EE.UU también existe pobreza, pero también darnos cuenta de la iniciativa de la gente por hacer algo. Algo que ONG’s como “Un Techo para mi País” empiezan a hacer.

 

Algo para reflexionar, realmente.

 

Entren al website del Blog Action Day. Lo van a apreciar.