Apuntes sobre Racismo (II)

18 mayo, 2010

El día de ayer la ministra del Ministerio de la Mujer y del Desarrollo Social (MIMDES) Nidia Vílchez,

criticó tajantemente la contratación “exclusiva” de hombres afroperuanos para trabajos relacionados con el negocio de las funerarias. Aquí un extracto:

El MIMDES  instó ayer a las funerarias peruanas, a través de una carta dirigida a esas empresas, a cambiar la política de preferir la contratación de personas de raza negra.

Por lo visto, la ministra solicita cambios en las políticas de empresas privadas, quienes, argumenta ella, discriminan a los afroperuanos.

La pregunta es: ¿quién está siendo discriminado y en qué forma?

Si bien la Constitución del Perú no permite discriminación alguna en base a genero, raza, o sexo (y esperemos que “orientación sexual” se encuentre en ese enunciado pronto), habría que ver a quiénes se debe fiscalizar realmente.

Las funerarias ofrecen un servicio en respuesta a la demanda de los consumidores. Los consumidores, arguyen los “funerarios”, prefieren por lo general que los cargadores sean afroperuanos. Se podría hablar de un acto discriminatorio de los consumidores, mas no de las funerarias quienes ofrecen un servicio en función de lo que la demanda pide. Ahora, el señor Wilfredo Ardito argumenta que esto es un “complejo colonial”. Bueno, creo que si en algo nos diferenciamos de la colonia, es que actualmente los negocios formales están prohibidos de cometer actos que promuevan la esclavitud o el trabajo forzado, y que aquí los responsables de un acto de discriminación no son ni los empresarios – quienes atienden la demanda del consumidor – ni los empleados afroperuanos – quienes entran a trabajar sin presiones de los empresarios – sino de los consumidores, quienes establecen un patrón de raza para elegir un servicio.

Dicho lo anterior, queda claro que el afroperuano que entra a trabajar como cargador, está ejerciendo su libertad para trabajar como tal. Es obvio que en contra de aquel argumento se hablará de la falta de oportunidades que los afroperuanos tienen para acceder a un trabajo en nuestro país, y que, lamentablemente por necesidad y falta de oportunidades en otros rubros entran a trabajar de cargadores en las funerarias. Entonces, a mi parecer, el problema ya no compete al MIMDES sino más bien al Ministerio del Trabajo. Yo hace tiempo vengo insistiendo en que exista “acción afirmativa” o “affirmative action” en el Perú, algo que el Pdte. Kennedy instituyó en EE.UU. y contribuyó a una mayor diversidad en el mundo laboral para las minorías, especialmente para los afroamericanos. De esa manera se podría abrir espacio para que más negocios y empresas tengan incentivos para contratar a mayor número de empleados de diversos “backgrounds” étnicos.

Ahora, los empresarios fúnebres sostienen que el servicio funerario llevado a cabo por afroperuanos es de mayor costo que el ofrecido con peruanos de otros rasgos étnicos – léase, no afroperuanos. En microeconomía, se entiende por “bien de lujo” a aquel bien o servicio que experimenta un incremento en la demanda en mayor proporción que el incremento en los ingresos del consumidor. En este caso, podríamos asumir que el servicio fúnebre ejercido por afroperuanos se considera un “servicio de lujo” puesto que a medida que los consumidores tienen un incremento en sus ingresos, la demanda por el servicio de los “cargadores” afroperuanos aumenta en mayor proporción. Es bueno tener en cuenta que, a mayor precio de aquel servicio, mayor la cantidad demandada, el cual es otro indicador de que aquel servicio es considerado “de lujo” por ciertos patrones sociales. Claro que, si nos remitimos al tema de que este incremento en el precio se deba únicamente a una característica física, esto es totalmente condenable. Pero ojo, ¿condenable en qué sentido?

¿No estamos frente a un caso de “discriminación inversa”? Si el tema en cuestión es el racial, ¿por qué el servicio fúnebre ofrecido por afroperuanos cuesta más que el ofrecido por no afroperuanos? Aquí más bien podríamos incluso hablar de un sector del mercado “copado” por afroperuanos y que, en realidad, está discriminando a los que no son afroperuanos. Si un asiático-peruano entra a trabajar como “cargador” y percibe que su trabajo es considerado “de menor valor” al de aquel que es ejercido por afroperuanos solo por una cuestión étnica, mas no por habilidades, creo que el tema discriminatorio iría no solo para el afroperuano sino para aquel asiático-peruano.

Martín Soto Florian contesta a Wilfredo Ardito, quien considera chocante que se empleen a afroperuanos para ese servicio. A esto, Soto Florían responde:

qué “clase” o “tipo” de personas deberían ser empleadas en este oficio?, es el oficio indigno?, es la persona la que hace indigno al oficio?, de qué hablamos cuando hablamos de discriminación aquí?

Para dar un ejemplo, cito a las Leyes “Jim Crow“ que fueron ejercidas en muchos estados segregacionistas de EE.UU. Así como señalé en un post un tanto antiguo, aquellas leyes eran realmente chocantes y eran tan diversas como las siguientes:

Toilet Facilities, Male Every employer of white or negro males shall provide for such white or negro males reasonably accessible and separate toilet facilities.  (Alabama)

Barbers No colored barber shall serve as a barber [to] white women or girls.  (Georgia)

Entonces, podemos ver que en tiempos segregacionistas en EE.UU. a los afroamericanos no se les permitía usar el mismo retrete que a los blancos o no se le permitía a un afroamericano/a ser el peluquero de un blanco.

¿Creen ustedes que, si así se trataban a los afroamericanos en esos tiempos, los blancos hubieran permitido que los afroamericanos cargaran y enterraran a sus muertos? En la vida, pues. Con esto respondo a lo dicho por Ardito y lo enunciado por Soto Florían, diciendo que el oficio no tiene nada de indigno y más bien es uno que, incluso, se podría decir que honra al que lo ejecuta. Así que el problema no es el oficio, sino la falta de oportunidades. Y bueno, por lo mismo solicitaría al MIMDES que haga algo por las meretrices, quienes, asumo, también sufren por la falta de oportunidades, ya que no creo que nadie en este universo tenga como sueño en la vida ser prostituta.

Finalmente, creo yo que si existe algún problema, podría lanzar la hipótesis de que los afroperuanos no tienen una gran variedad de ofertas laborales. Asumiendo que ese es el caso, y que en términos reales, los afroperuanos no tienen la “libertad” de escoger ser cargadores, puesto que no tienen otra opción para escoger y por tanto no existe tal libertad, el ensayo de solución empezaría por unas medidas que promuevan la “afirmación activa”. Si eso se diera, los afroperuanos y otras minorías verían que su universo de ofertas laborales se incrementaría, aumentando sus opciones y por lo tanto su libertad de escoger. Así, si un afroperuano finalmente escoge ser cargador, ya no se podría aducir que tal elección se debe a una falta de opciones, sino más bien a su pleno ejercicio de libertad.

El tema es difícil y espinoso y por lo mismo le pido a la ministra que no se concentre en detalles, sino que vaya al grano – en este caso, la falta de oportunidades y cómo resolver ese problema. Esperemos que este debate no solo sea por hoy y que abarque a todos los sectores de la población actualmente en desventaja.


Y el Óscar por Más Racista e Intolerante va para: Bedoya Ugarteche

26 agosto, 2009
Tomado de Estándar Social

Tomado de Estándar Social

El pasado 13 de junio, el inefable señor (?) Andrés Bedoya Ugarteche hizo un llamado al genocidio. Desde su columnita en el Diario Correo, calificó a los nativos amazónicos de chunchos porque – según él – ese es su “tagname” e imploró al gobierno rociar con napalm el oriente, a fin de exterminarlos. Previo a eso, pintó a los nativos como salvajes. Esto es algo de esperarse, viniendo de un periódico y de un director que cree que de esta manera el diario se “pluraliza”.

Si no me creen, el artículo está linkeado y para muestra un botón:

“De modo que ya lo saben. Para aquellos que aún consideran a estas “etnias” como grupos humanos de gentes “buenas”, “ingenuas” y “candorosas”, les recuerdo que fueron estas mismas las que perfeccionaron el arte de reducir las cabezas de sus enemigos y llevarlas en los cinturones de piel que sujetaban sus taparrabos.”

Y también esto:

“¿Quiénes creen que adoctrinaron a ese seudonativo chuncho(…)? (…) Y para desgracia nuestra, todo esto tiene para largo… para muy largo. No sé qué espera Alan que no prepara a su FAP con todo el napalm necesario.”

En su momento no pude escribir nada al respecto, puesto que me encontraba en el extranjero haciendo cursos intensivos de verano, y no postée casi nada. No obstante, lo condené via facebook e incluso me uní a toda manifestación web que condenara estos infames comentarios. Hoy entro a internet, y me alegré con la noticia que Bedoya Ugarteche ha sido premiado con el Galardón Survival al Racismo. Esto es lo mínimo que se puede esperar contra alguien que sacó el facho que llevaba dentro, encaletadito.

Gente como Bedoya Ugarteche – si le podemos llamar “gente” – es lo que hace que exista tanta intolerancia y odio en nuestro país, aún. Sujetos como él hacen que otra vez mueran dos soldados en una emboscada en junín hoy mismo. Sujetos como él hacen que el PERÚ NO AVANCE.

Bien ganadito el premio, y esperemos que se le acabe la creatividad, y cambie. Aunque, esta gallina comerá huevos aunque le llenen el pico con napalm, al parecer.

También viene:

La Revista Dedo Medio le hace una entrevista a Bedoya Ugarteche, la leí, y uno se da cuenta que el hombre es miserable.

ACTUALIZACIÓN: Bedoya Ugarteche se pasa de cínico aquí.


Nuestro Perú y el color modesto: Apuntes sobre racismo.

27 enero, 2009

Así como lo acuñó Julio Ramón Ribeyro en “La Palabra del Mudo”, el color modesto sigue siendo un tabú y un estigma para nuestra sociedad.

¿Qué es ser cholo? ¿Qué es ser peruano? ¿Quién es peruano? Estas preguntas son las mismas monsergas que también se levantaron cuando Alan dijo que el “verdadero peruano era el cobrizo”. Nuevamente se levanta polvareda luego de que el blog “Choledad Privada” denunciara un acto discriminatorio en la tienda Ripley de Eisha Bich. Sí, una cajera le negó la compra a una señora que no queda claro si vive en el distrito de Asia – es decir, no en los “Clubes de Playa” – o una trabajadora. La cajera le dijo que, a falta de tarjetita Ripley, no podía hacer compra alguna. También denunciaron la prohibición hecha a los trabajadores de los “Beach Clubs” de comprar, comer, caminar en el famoso Boulevard.

En fin, justo en estos días he revisado en una de mis clases el tema de los Derechos Civiles en Estados Unidos. Mperu1e mandaron como asignación el leer extractos de las constituciones estatales de Alabama, Georgia, Texas, Florida y Arizona que datan de los años 50. Lo absurdo y estúpido de las normas incluían la cantidad de pies que debe haber entre un puesto de venta de boletos de circo para blancos y negros; o la altura de la tapia divisoria – en pulgadas y pies – que debe existir en un restaurante que pretenda atender a blancos y negros. Demás está mencionar que un blanco no podía enterrar a un negro que hubiera fallecido, usar el mismo water, o esas otras cositas “fuchilas ay fo” que no podían hacer los blancos y los negros juntos.

Lo lamentable es que, si bien es cierto que no está escrito en ninguna ley o reglamento, la discriminación implícita y muchísimas veces explícita que existe en ambientes como el antes mencionado no recibe respuesta alguna de la ley. ¿Dónde estan las leyes anti-discriminatorias? ¿No existen normas que castiguen severamente la discriminación? Me da muchísima lástima que estemos atrasados, por lo menos, 70 años en términos sociales. Que un individuo sea vetado de hacer ejercicio de su derecho a consumir o comprar lo que se le plazca por motivos de raza es simplemente nauseabundo. 

Un punto importante, es que en los EE.UU la sociedad civil ha logrado un reconocimiento de sus antecedentes y presente racial sin tabúes que les permite definirse como blancos, negros, asiáticos, hispanos, esquimales, etc. El problema en nuestro país es que “NADIE ES CHOLO”. Es decir, el que no se cree cholo, choleará a otro, y ese que es choleado – al no sentirse cholo él – cholea a otro. Para empezar, el “cholo” no es una raza. No obstante, este problema muestra una crisis de identidad. Si una persona se ve blanca “caucásica” – como lo llaman en EE.UU – debería denominarse blanca, una persona de rasgos de raza morena, negro,  una persona de rasgos mestizos o latinos, hispano, etc. No pretendo hacer un análisis sociólogico-antropológico del tema. La verdad, no sé nada sobre esas humanidades, pero lo que quiero dar a entender es lo importante que es sembrar una sana identidad en el valor de nuestras personas como somos física y psicológicamente. Es decir, reconocernos como lo que somos. Mientras el blanco se crea blanco, el negro se crea blanco y el mestizo se crea blanco, todos despreciaremos al que “no es blanco”, creando un desprecio generalizado.

Solo les dejo un dato: Imagínense si todos los que nos consideraramos mestizos o “cholos” como aquella persona discriminada hiciéramos un boicot como los que lideraba Luther King en respuesta al acto discriminatorio hecho por Ripley. Tanto el Ripley del Jockey Plaza, como el “Max” de Megaplaza (que pertenece al Grupo Ripley) quebrarían. Así es, amigos. Lamentablemente, todos “nos creemos blancos”, y seguimos creyendo que el problema es de otros. Tssss, a mí no me discriminan, broer. Solo una idea descabellada.

A continuación en el siguiente post, Anterito y PPK – me desilusiona un poco el haber leído esto – con comentarios tristemente racistas.

 

ACTUALIZACIÓN:

 

INDIGNANTE: Un “reconocidíiiisimo” crítico de cocina español que trabaja en “Cosas” participó en ataque de xenofobia a reportera del Mercioco. Así como hablé del boicot a Ripley, por qué no un boicot a esa revista tan Designers? Pueden ver aquí y allá.


La discriminación racial continúa, aun así Obama esté en la Casa Blanca

5 noviembre, 2008

Ya escribiré más a fondo sobre la elección de Barack Obama, algo que alegra a muchos, incluyéndome a mí.

Pero, no podía dejar de pasar por alto lo siguiente:

Acabo de regresar, de estar viendo los resultados y el discurso de Obama, y por simple curiosidad post-electorera empiezo a leer en Wikipedia sobre la biografía de Obama, McCain… y Palin.

¿Qué pasó? Algo que me escarapeló el cuerpo, y que debe ser símbolo de nuestra lucha constante, como peruanos, y ciudadanos de este mundo, contra la discriminación y el racismo que son una lacra PERMANENTE en nuestra sociedad.

Entro a la página informativa de Palin, y como todos sabrán, Wikipedia se construye a partir de información que la gente escribe, de acuerdo a sus conocimientos o aportes. Tuve la desgracia de entrar, y ver que algún estúpido de aquellos que abundan en EE.UU lo siguiente, en letras rojas inmensas: “Niggershit”.

Así es. Así de crudo, así de terrible. Así de escalofriante. Muchos desadaptados rondan por ahí, y espero que Obama se cuide bien, por el bien de la democracia y de aquellos que confiaron en él.

Lo extraño es que la página de Palin está “semi-protegida”. Eso significa que no cualquiera puede meterse a escribir sandeces en el mencionado sitio. Intenté entrar y borrarlo, pero debido a que esta “semi-protegida”, no pude. Espero que Wikipedia lo haga lo más pronto posible.

En fin, felicito a Barack Obama, y que empiece a despercudir lo que ha hecho Bush. Todos confiamos en él. Y, no nos olvidemos, que desadaptados e imbéciles van a seguir existiendo. Contra ellos hay que luchar siempre. Si alguien sabe como notificar o denunciar esto a Wikipedia, por favor hágalo lo antes posible.

 

Aquí dejo una imagen. Es ofensiva, y pido disculpas, pero quiero que sea un ejemplo de la estupidez y la intolerancia de algunos desadaptados que existen en este país. La guerra contra la discriminación aún no ha terminado.

palin-wikipedia


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.