A la Vuelta del Terror

1 Octubre, 2009

Hace una semana se cumplió un año más de la presentación al mundo de la bestiaguzman peruana más desgraciada en los últimos tiempos. A rayas, en una jaula, ya no se le sentía tan omnipotente, tan destructor. Aún causaba pánico, mas no del tipo de horror que causaba mientras estaba libre. Montesinos logró crear un morbo que todos consideramos necesario. Era imperativo vejar a la Bestia, y por ello nunca nos arrepentiremos de esa presentación a lo “Chicos Malos” de los chistes del Tío Rico Mc Pato.

Este post va más como reflexión, porque de alguna manera u otra, viví a la vuelta del terror. Tanto yo como millones de peruanos.

El primer recuerdo de Abimael Guzmán lo obtuve aquel día de su presentación como animal de circo. Era el 24 de setiembre de 1992, y para mi razonamiento infantil, ver al barbado enjaulado era un hecho meramente cirunstancial, al costado de lo que yo pensaba – y pienso – era mucho más importante para mí: El nacimiento de mi hermana.

Estar en la clínica, en la habitación de mi mamá, contribuían a la sensación de seguridad que el mundo exterior trataba de interiorizar en mí. En mi casa hubo sentimientos encontrados. Había mucha felicidad, pero también un poco de preocupación y consternación frente al reto especial con el que venía el nacimiento de mi hermana.

Ese es el primer recuerdo que tengo de ver la cara de Abimael Guzmán. Lo increíble es que durante los últimos tiempos, la Bestia vivió a escasas cuadras de mi casa, y nadie nunca lo hubiera imaginado. En aquella época, vivía en la “Calle 2b Lote 5″ de La Calera de la Merced, en Surquillo. Esa calle luego cambió de nombre a “Alfa Centauro”, dándole un chispazo cósmico a mi vida limeña, que mezclaba galaxias con el Coliseo Dibós y la huaca que se encontraba al final de mi calle.

Resulta que la Bestia vivió los últimos días de su asedio en una casa de la misma urbanización en la que yo vivía, digamos que a escasas 5 cuadras de donde solía acostarme y despertarme todos los días. Guzmán se encontraba debilitado por su necesidad de fármacos, y el rastreo a Maritza Garrido Lecca habían conseguido identificar la guarida del monstruo. No sé a ciencia cierta cuánto tiempo vivió Abimael tan cerca de mí, pero lo cierto es que yo tomaba los apagones como un vacilón, más que como una manera de acecho entre las sombras.

Previamente sucedería aquel descubrimiento en esa casa de Monterrico. Mi padre recuerda con buenísima memoria los sucesos de esa noche y el día posterior. La noche previa – no recuerdo que me hayan dicho el día, pero asumo que fue un fin de semana – mis papás y yo habíamos estado en la casa de mis abuelos. Supongo que andábamos de domingo familiar, mas no lo puedo asegurar. Y se fue la luz, como siempre. Saca tu vela hija, ya mamá. Mi papá se echa en un reclinable, y piensa: “En qué puna, en qué sitio recóndito del Ande se encontrará este desgraciado”. Al día siguiente mi familia se encuentra con la macabra sorpresa que la Bestia se escondía exactamente atrás de la casa de mis abuelos. Aquella casa de Monterrico ahora está habitada, pero yo no la compraría ni pretendería vivir en ella nunca en la vida.

Finalmente, este hecho no lo recuerdo, pero mi mamá siempre me lo cuenta como una prueba de la eficiencia del terror, que alcanza a grandes y pequeños, de distinta manera, como quien dice ve una versión asquerosa de Los Simpson. Los niños entienden lo que sucede de una manera, los adultos de otra.

Mi mamá llega de la calle, y ve yo había construído una especie de escenografía – tendría 2 o 3 años. El montaje consistía en una casa patas arriba con todos los muñecos alrededor por todos lados. Definitivamente era algo caótico lo que sucedía ahí. Mi mamá me pregunta qué es lo que había hecho, y yo le respondí “Frecuencia 2 Satélite”. Al ver el tráiler de Tarata vi que había una escena similar, de un niño escenificando el efecto de un coche bomba a su manera. Y por eso me acordé de esta anecdota.

Al igual que yo, muchos peruanos y peruanas vivieron de cerca el terror. Años luz más cerca que yo. Miles de niños perdieron a sus padres, sufrieron vejaciones y vieron la cara del mismo mal. Yo tuve una cercanía geográfica con la Bestia, lo que me hace reflexionar sobre las circunstancias que hicieron que Guzmán anduviera tan cerca de mi familia y de mi vida. Hay que tener entereza y fuerza para combatir contra el mal, y todos hicimos lo posible por tenerlas.

Acá les dejo el tráiler de Tarata. Me gusta la fotografía, esta muy bien lograda.


Nuestro caído y su homenaje

7 Septiembre, 2009

Resulta conmovedor – como lo señala El Comercio – el vídeo que el Mayor FAP Ángel Vejarano hizo, en memoria de sus compañeros caídos en el frente de combate – VRAE. Triste son el destino y el azar, que hacen que esta persona ahora ya no se encuentre en este mundo.

¿Responsables? Muchísimos. Empezando por el ministro del interior Octavio Salazar Miranda – y sus predecesores, habla Meche – , el ministro de defensa Rafael Rey – a quien le dedicamos un post recientemente – y sus predecesores (Ántero “Gato Gordo” Flórez Aráoz, el Comando Conjunto de las FF.AA., el presidente de la república, el primer ministro y sus predecesores (Yehude y el Tío George) y un largo etcétera.

Todos ellos hacen que el número de muertos en el VRAE aumente, y los “abigeos” se conviertan en el problema que empezó hace 30 años y destruyó el país durante más de una década. ¿Cuándo va a parar? Espero que pronto.

Sobre el tema:

La Élite Sadomasoquista: En las guerras se mata, en las guerras se muere

Desde el Tercer Piso: Sin Defensa

Susana Villarán: VRAE: ¡Soluciones!

Aquí el vídeo del homenaje. QEPD, Mayor.


Lágrimas de un Boabdil del Opus Dei

4 Septiembre, 2009

“No llores como mujer lo que no pudiste defender como hombre” reza la frase que la madre del sultán Boabdil soltó luego que su frívolo hijo tuvo que ceder Granada a los Reyes Católicos. La razón: Boabdil se dedicó a la farra mientras se daba una guerra entre moros y españoles.2000DIC27

Una situación similar parece estar viviendo nuestro casto ministro de defensa, Rafael Rey Rey. Él y Ántero Florez Aráoz son los dos políticos que más pena me dan por su transfuguismo caleta y el modo en el que han sabido acomodarse en la política nacional. En este caso, Rey Rey se lleva el premio puesto que s ela pasó jugando con el APRA, antes con Unidad Nacional y mucho antes con el fujimorismo. De una manera maquiavélica – el fin justifica los medios – ha hecho todo lo posible por mantenerse en los círculos de poder, logrando hacerlo lamentablemente.

Resulta que en el “Útero de Marita” se hace un recordaris de Rey admitiendo no ser muy capacitado para el cargo. Pues, el hombre se la debe pasar rezando pensando que eso apartará a los terrucos. Pues no solo de eso vive el hombre. Ludwig García está haciendo idioteces en el gobierno con tal de amarrar a sus ex-contrincantes alrededor suyo. Y es obvio que ellos se dejan amarrar fácilmente.

¿Qué se debe hacer? Pues, ¡empezar el contraataque! Hace RATO que viene gente muriéndose en el VRAE y no se hace nada. Los terrucos se bajan un helicóptero – ojo, estamos hablando de un atentado mayor, no cualquiera se baja un helicóptero – y Rey Rey chilla en el pleno.

No llores como reina lo que no puedes defender como Rey.

También viene: Desde el Tercer Piso comenta, el Útero también, Perú 21 dice que Rey Rey por enésima vez promete tener iniciativas contra la subversión.

Y, Yohni Lescano comenta aquí.

Y porque recordar es volver a vivir, veamos cómo la gente de la PUCP le dijo bien claro que no se meta en asuntos que no le competen. Claro, para pensando en la inmortalidad del mosquito, mientras siempre tiene cosas más importantes que atender. (En esa época era ministro de la producción).

ACTUALIZACION

Gracias a El Comercio pude localizar el video de Rey en “plena mecha” con Natale Amprimo. Una payasada triste e imperdible.

“Agarrenme que lo mato!”


Y el Óscar por Más Racista e Intolerante va para: Bedoya Ugarteche

26 Agosto, 2009
Tomado de Estándar Social

Tomado de Estándar Social

El pasado 13 de junio, el inefable señor (?) Andrés Bedoya Ugarteche hizo un llamado al genocidio. Desde su columnita en el Diario Correo, calificó a los nativos amazónicos de chunchos porque – según él – ese es su “tagname” e imploró al gobierno rociar con napalm el oriente, a fin de exterminarlos. Previo a eso, pintó a los nativos como salvajes. Esto es algo de esperarse, viniendo de un periódico y de un director que cree que de esta manera el diario se “pluraliza”.

Si no me creen, el artículo está linkeado y para muestra un botón:

“De modo que ya lo saben. Para aquellos que aún consideran a estas “etnias” como grupos humanos de gentes “buenas”, “ingenuas” y “candorosas”, les recuerdo que fueron estas mismas las que perfeccionaron el arte de reducir las cabezas de sus enemigos y llevarlas en los cinturones de piel que sujetaban sus taparrabos.”

Y también esto:

“¿Quiénes creen que adoctrinaron a ese seudonativo chuncho(…)? (…) Y para desgracia nuestra, todo esto tiene para largo… para muy largo. No sé qué espera Alan que no prepara a su FAP con todo el napalm necesario.”

En su momento no pude escribir nada al respecto, puesto que me encontraba en el extranjero haciendo cursos intensivos de verano, y no postée casi nada. No obstante, lo condené via facebook e incluso me uní a toda manifestación web que condenara estos infames comentarios. Hoy entro a internet, y me alegré con la noticia que Bedoya Ugarteche ha sido premiado con el Galardón Survival al Racismo. Esto es lo mínimo que se puede esperar contra alguien que sacó el facho que llevaba dentro, encaletadito.

Gente como Bedoya Ugarteche – si le podemos llamar “gente” – es lo que hace que exista tanta intolerancia y odio en nuestro país, aún. Sujetos como él hacen que otra vez mueran dos soldados en una emboscada en junín hoy mismo. Sujetos como él hacen que el PERÚ NO AVANCE.

Bien ganadito el premio, y esperemos que se le acabe la creatividad, y cambie. Aunque, esta gallina comerá huevos aunque le llenen el pico con napalm, al parecer.

También viene:

La Revista Dedo Medio le hace una entrevista a Bedoya Ugarteche, la leí, y uno se da cuenta que el hombre es miserable.

ACTUALIZACIÓN: Bedoya Ugarteche se pasa de cínico aquí.